Entrevistamos a Eduardo Valenzuela, Responsable de Desarrollo de Negocio Internacional en Ecrimesa Group. Un apasionado de su trabajo que viaja gran parte de su tiempo y gestiona clientes de 15 países y 4 continentes, pero si tuviera que cambiar de empresa, sólo sería por… el Racing de Santander.

- ¿Cuánto tiempo llevas trabajando en Ecrimesa Group?
Debuté el 3 de enero de 2011, fichaje de invierno. - ¿Qué labores has desempeñado en el mismo?
Tras unos meses de formación técnica en nuestro Departamento de Calidad, empecé a trabajar como Técnico Comercial enfocado en el Mercado Nacional.
En 2013, confiaron en mí como Responsable de varios Mercados Internacionales. Recuerdo que en aquel momento supuso un gran reto personal y no puedo estar más agradecido. Hoy en día gestiono clientes activos de 15 países y 4 continentes.
Además, estoy implicado en la puesta en marcha de nuestra nueva planta de producción en EEUU y fui el primero en poner un pie en Thomasville GA, representando a Ecrimesa. Vaya proyectazo, eh?! - ¿Cómo has visto la evolución de la empresa desde tu incorporación?
Impresionante, no hemos parado de crecer en todos los sentidos: calidad, capacidad de producción, facturación, personal, formación, complejidad de piezas, instalaciones, nuevas tecnologías…. Nuestra Dirección no duerme y los socios accionistas invierten con valentía y confianza, por lo que todos estos años nos hemos mantenido a la vanguardia mundial. - ¿Cómo cuentas o contarías a tus hijos a qué te dedicas?
Mi hija de 2 años le dice a todo el mundo: «Papá trabaja muy bien«. No tengo ni idea de dónde lo ha sacado, pero de momento ¡me sobra con eso! - ¿Cómo valoras tu experiencia de trabajo en Ecrimesa?
Si digo que es positiva me quedo corto. Como no tenemos un catálogo de productos propios, sino que fabricamos lo que necesita cada cliente exclusivamente, cada proyecto es un mundo nuevo. Además, el tamaño y la tipología de nuestros clientes es enormemente diversa, tanto en países de procedencia como en sectores industriales. Mi puesto me permite involucrarme tanto en lo técnico como en lo comercial y viajar por el mundo conociendo las diferentes tecnologías y métodos de negocio. Es apasionante y muy enriquecedor. - ¿Qué recomendación darías a las nuevas generaciones que se incorporan actualmente a trabajar?
Que se olviden del reloj y que sean esponjas. Cuando sales de la Universidad tienes una formación teórica muy amplia, pero en la práctica eres un folio en blanco. Creo que es fundamental buscar referentes y formarse gracias a buenos compañeros con experiencia, curtidos en mil batallas. - ¿En qué empresa te gustaría trabajar, aunque solo fuera por curiosidad?
Sin duda, en el Racing de Santander. Cumpliría uno de mis sueños de adolescente y bueno, ahora mismo el margen de mejora es taaan grande…. - Si existieran las puertas del tiempo, ¿a qué época del pasado te gustaría viajar?
Bah, el futuro es mucho más interesante! - Cuéntanos alguna anécdota divertida relacionada con tu trabajo.
Hace unos años, tomando un par de cervezas después de una reunión en EEUU, alguien me dijo que soñaba con montar allí una planta de MIM antes de jubilarse. Recuerdo que reaccioné con comentarios del tipo: «para entonces viajaremos por teletransporte», «el jefe de planta será un ciborg», etc.
Reímos, brindamos… Y creo que el vacile sirvió de motivación, porque Mimecri USA es una realidad y no veo indicios de jubilación por ningún lado! - Recomiéndanos una peli, una serie, una canción y un libro.
Cualquier peli de Star Wars, sobre todo las antiguas. Todas las navidades voy al cine con mis sobrinos, pero ¡sin disfraces ni nada de eso!
Serie: Friends
Canción: Pequeña gran revolución, de IZAL
Libro: Mi bisabuela, de Marily García de Valenzuela - Ese país o ciudad que estás deseando conocer.
Aquí podría dar una lista infinita, porque me encanta viajar en buena compañía.
Mi hermana y familia viven en Albany, que es la capital del estado de Nueva York. Entre pandemias y otros asuntos todavía no he podido ir a conocer su casa, así que ese es mi “Top 1”.




