
Este verano, MimecriUSA ha puesto en marcha una nueva línea de inspección por líquidos penetrantes en su planta de Thomasville (Georgia), reforzando las capacidades de control de calidad de las instalaciones del grupo en Estados Unidos.
El hito es también una historia de conocimiento compartido. En junio, el equipo estadounidense completó una formación práctica en la planta del grupo en España, y ese conocimiento se aplica ya cada día en la nueva línea. Este es un ejemplo de cómo Ecrimesa Group transfiere el saber técnico entre sus centros.
La inspección por líquidos penetrantes es un ensayo no destructivo (END) que permite detectar defectos superficiales, microfisuras, poros y discontinuidades en la superficie invisibles a simple vista. La pieza se limpia, se recubre con un líquido penetrante fluorescente y, tras retirar el exceso y aplicar un revelador, se inspecciona bajo luz UV: cualquier discontinuidad se ilumina.
El equipo ha sido suministrado por Magnaflux, referente mundial en ensayos no destructivos. La nueva instalación responde a los requisitos de inspección de los clientes de MimecriUSA en sectores exigentes y refuerza sus procesos de mejora continua, añadiendo un control más antes de que una pieza salga de la planta.




